Channel1 Los Angeles
01 de mayo de 2019
El presidente Andrés Manuel López Obrador refrendó su compromiso de
respetar la autonomía sindical y aseguró que los trabajadores tendrán
libertad; el gobierno, dijo, no tendrá dirigentes favoritos ni
injerencia en sindicatos.
Durante un encuentro con líderes sindicales en Palacio Nacional
reafirmó su disposición al diálogo desde la presidencia o la
Secretaría de Trabajo y Previsión Social. Al mismo tiempo, sostuvo que
es posible negociar con los factores de la producción y convocó a la
clase trabajadora a transformar a México en unidad y sin
confrontaciones.
Resaltó que el apoyo de los sectores obrero, empresarial, de todas las
clases sociales y corrientes de pensamiento, es fundamental para
realizar un cambio verdadero, desde abajo y por el camino de la
concordia.
Aseveró que en la actual administración se prioriza el establecimiento
de un auténtico Estado de Derecho, donde se respeta la ley, sin
simulación y con estricto apego a la legalidad.
Recordó las reformas a la Constitución que se han impulsado en el
contexto de la Cuarta Transformación como la aprobación de las
reformas para convertir la corrupción y el fraude electoral en delitos
graves; retirar el fuero y poder juzgar al presidente en funciones por
corrupción; crear la Guardia Nacional y permitir al Ejército llevar a
cabo labores de seguridad pública.
Reiteró su satisfacción por la aprobación de la reforma laboral, “una
demanda de los trabajadores desde hace mucho tiempo que garantiza la
democracia sindical”.
Explicó que con estas modificaciones a la ley, las Juntas de
Conciliación y Arbitraje se convertirán en el Centro Federal de
Conciliación y Registro, nuevo organismo del poder judicial encargado
de ejercer la justicia laboral.
Sobre las reformas pendientes por aprobar, llamó a la unidad y poner
por delante el interés general.
El jefe del Ejecutivo aseguró que el contexto actual es en el que se
ha manifestado una mayor conciencia política por parte de la sociedad
mexicana.
“Somos vanguardia en este aspecto a nivel mundial, por eso debemos
tener confianza al pueblo bueno que tiene inteligencia y un instinto
certero”, expresó.
El presidente también explicó que el Día Internacional del Trabajo es
de protesta, de lucha y exhortó a que siempre haya actitud de
oposición, que no se caiga nunca en la sumisión y que se actúe con
absoluta libertad.
“Que mejoren las condiciones de vida y trabajo. Ubicar a nuestro país
como una potencia con dimensión social, es la apuesta del progreso con
justicia”, remarcó.
Destacó el incremento al salario mínimo y dijo que, aunque se tienen
que mantener equilibrios, debe procurarse nunca más volver a la
política salarial inhumana.
Afirmó que éste siempre debe estar, por lo menos, dos puntos por
encima de la inflación para ir recuperar el poder adquisitivo “lo que
se perdió en la noche oscura y de espanto del modelo neoliberal”.
Reiteró que en esta época “ya no nos dictan la agenda desde el
extranjero. Nada de recetas, ni reformas estructurales. Tendremos
nuestro propio plan de acuerdo con el país soberano que somos”.
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Palacio Nacional, 1° de mayo de 2019
Día Internacional del Trabajo
Encuentro con dirigentes sindicales
MODERADORA: Preside este evento del 1° de Mayo, Día Internacional del
Trabajo, el presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos,
licenciado Andrés Manuel López Obrador.
Asimismo, damos la bienvenida a las autoridades del presídium:
Maestra Luisa María Alcalde Luján, secretaria del Trabajo y Previsión Social.
Senador Carlos Aceves del Olmo, secretario general de la Confederación
de Trabajadores de México y presidente del Congreso del Trabajo.
Ingeniero Francisco Hernández Juárez, secretario general del Sindicato
de Telefonistas de la República Mexicana.
Doctora Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación.
Doctora Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México.
Asimismo, saludamos a las autoridades de gobierno, sociedad civil, así
como a representantes de los medios de comunicación.
Todas y todos ustedes sean bienvenidos.
A continuación, escucharemos el mensaje a cargo de la maestra Luisa
María Alcalde Luján, secretaria del Trabajo y Previsión Social.
LUISA MARÍA ALCALDE LUJÁN, SECRETARIA DEL TRABAJO Y PREVISIÓN SOCIAL:
Muchas gracias.
Bienvenidas, bienvenidos todos. Muchas gracias a nuestros compañeros
del gabinete, del Poder Legislativo, a todas las trabajadoras y los
trabajadores, los sindicalistas que nos acompañan el día de hoy.
Presidente.
Muchas gracias al presídium. La verdad es que estamos muy contentos de
recibirlos en este día.
El pensamiento neoliberal en México nos quiso convencer de que el
trabajo no era importante, que era un factor más de la producción.
Insistió que el salario que se percibía en México era un producto
natural del mercado de la oferta y la demanda, y que más nos
convendría acostumbrarnos a ganar poco, porque siempre era preferible
tener un trabajo a no tener nada.
Asimismo, que aumentara el salario era sinónimo de incremento en los
precios y en la inflación. También nos quisieron convencer de que los
trabajadores no tenían la capacidad de organizarse y pensar por sí
mismos y, que si se daba esa libertad, incurriríamos en un exceso que
causaría caos o desorden.
Muchos paradigmas se han roto ya en la Cuarta Transformación. Los
cambios legislativos en materia laboral, tanto al régimen general,
como al burocrático, pasaron del corporativismo a la libertad
responsable y cambiaron de raíz los conceptos anteriores.
Debemos decirlo y reconocerlo: hubo consensos entre los diferentes
sectores que permitieron que el Congreso tomara una decisión informada
y a la altura del momento histórico con los cambios a las leyes
aprobadas en esta semana y publicadas, ni más ni menos que hoy, 1º de
Mayo, en el Diario Oficial de la Federación podamos transitar hacia
una sociedad democrática, donde seamos reconocidos como personas.
Llegar hasta aquí ha sido tarea de gigantes, de héroes y heroínas,
desde las luchas de los obreros de Río Blanco y Cananea, pasando por
las de los ferrocarrileros, con Vallejo y Campa a la cabeza; las
luchas magisteriales de Othón Salazar, la tendencia democrática de los
electricistas que encabezó Rafael Galván; las luchas campesinas y
tantas otras batallas por la democracia y la justicia laboral que
durante décadas estuvieron presentes a lo largo y ancho del país.
El derecho a la libertad sindical y la contratación colectiva
auténtica era una deuda pendiente.
La reforma instaura el voto personal, libre, directo y secreto para
que los trabajadores decidan con libertad quiénes quieren que los
representen y decidan el curso de su negociación colectiva.
Quienes han participado de relaciones laborales, democráticas,
comprenden la importancia de la negociación colectiva, saben que se
trata del corazón de las relaciones entre empleadores y trabajadores y
que consiste en el espacio más sano e idóneo para, por un lado,
mejorar las condiciones laborales y salariales de los trabajadores,
pero también, por el otro, elevar la productividad y competitividad de
las empresas.
El hecho de tener liderazgos con legitimidad y representatividad
directa abre la puerta a tener un diálogo social que sea realmente
tomado en serio.
También la reforma cambia el modelo de impartición de justicia,
elimina las Juntas de Conciliación y Arbitraje para transitar a la
creación de tribunales laborales dependientes del Poder Judicial con
procedimientos más ágiles, transparentes y orales.
Finalmente, crea un órgano autónomo encargado de la conciliación, de
los registros de sindicatos y de contratos colectivos, dotándolo de
autonomía con el fin de que estos trámites, que son meramente
administrativos, dejen de usarse por los gobiernos para premiar a
leales y castigar a disidentes.
Este 1º de Mayo no sólo nos reunimos para recordar a los miles de
obreros que un día como hoy, pero de 1886, marcharon en Chicago y
fueron reprimidos por reclamar una jornada laboral de ocho horas.
Este día tan significativo damos paso, junto al presidente Andrés
Manuel López Obrador, al nacimiento de un nuevo modelo laboral.
Enhorabuena por este hermoso país y por sus trabajadores.
Muchas gracias.
MODERADORA: Solicitamos al senador Carlos Aceves del Olmo, secretario
general de la Confederación de Trabajadores de México, nos dirija un
mensaje.
CARLOS ACEVES DEL OLMO, SECRETARIO GENERAL DE LA CTM: Muy buenas tardes.
Señor presidente.
Muchas gracias por esta invitación que cierra los actos que hoy se han
hecho en todo el país en conmemoración de los héroes que formaron al
sector obrero.
Muchas gracias al distinguido presídium. A las señoras y señores
miembros del gabinete.
Al presidente de la Cámara de Senadores, de la Cámara de Diputados.
A las y los compañeros de todas las organizaciones sindicales.
A la representante de la OIT, Gerardina, tan querida por todos.
A la jefa de Gobierno de la Ciudad de México.
Y a todas y a todos mis compañeros dirigentes sindicales y
trabajadores también.
Muy difícil hacer una síntesis de algo que ha beneficiado a
generaciones, pero que hoy se tiene la valentía de meterle mano y
hacer las cosas para que cambien, y todo cambia en su justo momento,
cuando alguien toma las decisiones para que cambien.
Esta lectura que ha dado la joven secretaria del Trabajo la hemos
estado aprendiendo todos estos días porque se ha hablado mucho de
ella. Y yo pondría en primer lugar como una invitación a todos los
sindicatos de la tendencia que sean, del organismo al que pertenezcan,
que haya unidad, porque si no hay unidad y perdemos el tiempo en líos
entre sindicatos no estamos ayudando al país como se necesita.
Tenemos que hacer modificaciones seguramente a nuestros estatutos en
algunos de los puntos que se aprobaron en la Cámara de Senadores y la
Cámara de Diputados. Y todo eso se hace con unidad. Debemos terminar
con costumbres que no están en la ley y debemos adaptarnos
estrictamente a la ley.
Creo que es pérdida de tiempo seguir entre sindicatos teniendo guerras
de demandas de titularidad, mejor hay que cuidar muy bien los derechos
y los intereses de los trabajadores, mejor hay que atenderlos y hacer
menos grilla con las organizaciones sindicales.
Los trabajadores de México son privilegiados porque se manejan con la
ley en la mano, porque existe el artículo 123, existen muchos
organismos que ayudan a los trabajadores.
Pero ellos también tienen derecho a elevarse en todos los sentidos, en
la democracia, como ya se habló aquí, pero también en el esfuerzo que
hagan los empresarios para capacitar más a su gente para que tenga un
salario superior, en que se vigile, perfectamente, que las cosas no
suban solamente porque dicen que la noticia que vende es la
sensacionalista y a veces se dice que la inflación es más alta de lo
que realmente es.
Por eso hoy, a nombre del Congreso del Trabajo y personalmente también
de la Confederación de Trabajadores del México, de la cual soy
secretario general, deseo que a todas y a todos los obreros, que a
todos los sindicatos, que a los empresarios y al gobierno de la
República le vaya bien, muy bien, en esta tarea tan difícil, tan
comprometida, pero tan apasionante.
Señor presidente: Con la ley en la mano trabajaremos con la esperanza
de que tengamos un mejor México y tenemos fe en su gobierno.
Lo hemos estado acompañando en distintas cuestiones. Ayer estuve yo
reunido con la Conago, con el representante que usted envió, y también
yo les pedí a los gobernadores que hicieran lo suyo.
Si todos hacemos lo que se requiere para lograr nuestro objetivo lo
vamos a lograr, con la ley en la mano, pero también con unidad y
trabajo.
Muchas gracias, compañeras y compañeros.
MODERADORA: A continuación, escucharemos el mensaje del ingeniero
Francisco Hernández Juárez, secretario general del Sindicato de
Telefonistas de la República Mexicana.
FRANCISCO HERNÁNDEZ JUÁREZ, SECRETARIO GENERAL DEL SINDICATO DE
TELEFONISTAS DE LA REPÚBLICA MEXICANA: Buenas tardes, licenciado
Andrés Manuel López Obrador, presidente constitucional de los Estados
Unidos Mexicanos.
Señores del presídium, señoras del presídium.
Compañero Carlos Aceves.
Compañeros dirigentes sindicales de las diferentes centrales que hoy
trabajan aquí en México.
Quiero decirle con toda franqueza, la verdad tenía preparadas aquí
unas palabras, pero prefiero decírselo con toda franqueza.
Me da mucho gusto que hoy podamos tener este encuentro, este primer
encuentro que los dirigentes sindicales de las diferentes
organizaciones centrales hemos buscado tener con usted. La verdad nos
da gusto que esto sea posible y ojalá esta sea una de muchas reuniones
que podamos tener durante su gobierno.
La verdad es que estoy contento que ocurra esto en este 1º de Mayo,
porque estoy seguro que los resultados que se expresaron en julio del
año pasado son una expresión de la voluntad de cambio que los
mexicanos y las mexicanas quieren que se dé en este país.
Creo que el hartazgo de la corrupción, el hartazgo de los resultados
de la mala política económica, el mal desarrollo que ha tenido el país
ha llevado a la gente a considerar que ya no es posible seguir por
esta vía y se expresó muy claramente en las urnas en julio del año
pasado.
No le puedo quitar de ninguna manera valor a su liderazgo, a que usted
ha ganado la voluntad de los mexicanos y se expresó claramente en las
urnas el año pasado.
Y yo estoy convencido de que vienen mejores tiempos para México y que
se abre una oportunidad invaluable si queremos lograr que México
funcione mejor, pero estoy convencido de que ese cambio, esa Cuarta
Transformación será posible sólo si la sociedad está involucrada en
este proceso de transformación y decididamente y prioritariamente el
sindicalismo.
La OIT, que es un organismo internacional que refleja el pensamiento
de los actores de la producción, dice muy claramente que los
trabajadores sin sindicatos prácticamente están indefensos o en
desventaja frente a los empresarios y al gobierno.
Necesitamos un sindicalismo renovado y esta Reforma Laboral va en esa
dirección.
Nosotros creemos que puede mejorarse, por supuesto que puede
mejorarse, pero definitivamente estamos de acuerdo en esta reforma
secundaria. Creemos que hay que apresurar los tiempos, que hay que
asignarle recursos, porque el proceso de transición es clave que se dé
en su periodo de gobierno.
Si esto se queda para después, tengo la impresión que no va a ocurrir
con todo el efecto que debería ocurrir la democratización del mundo
del trabajo. De manera que yo quisiera pedirle si usted tuviera a
bien, generara las condiciones para que pudiéramos sentarnos con las
autoridades del Trabajo, discutir una agenda que precisamente propicie
y acelere los cambios que se requieren en el mundo del trabajo.
Lo hacemos con la mejor voluntad de no perder esta oportunidad porque
no perdería sólo su gobierno, la perdería el país, y me parece que
México no se lo merece.
Gracias. Muy amables.
MODERADORA: Damas y caballeros, escucharemos el mensaje que nos dirige
el presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Andrés
Manuel López Obrador.
PRESIDENTE ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR: Amigas, amigos representantes
de los sindicatos de nuestro país.
Nos da mucho gusto esta convivencia, este encuentro, en este día tan
importante para el movimiento obrero mundial.
Decidimos invitarles para refrendar nuestros compromisos, para darles
a conocer que se está llevando a cabo una transformación, y que como
aquí se expresó, queremos realizar este cambio verdadero desde abajo,
y con la participación de todas y de todos.
Queremos llevar a cabo la transformación con la participación de todo
el pueblo de México. Y desde luego, que es muy importante que podamos
contar con el apoyo del sector obrero, como se está logrando también
el apoyo del sector empresarial y de todas las clases sociales, de los
sectores, de los ciudadanos en general, de todas las corrientes de
pensamiento, queremos que la transformación se dé por el camino de la
reconciliación, por el camino de la concordia.
Hemos hecho el compromiso de establecer en el país un auténtico, un
verdadero Estado de derecho, que, como aquí lo mencionó don Carlos
Aceves, se respete la ley; que, como lo mencionaban los liberales: al
margen de la ley, nada y por encima de la ley, nadie.
Y que no haya simulación, porque heredamos, desgraciadamente, del
porfiriato esa práctica, esa mala costumbre de respetar la
Constitución en la forma para violarla en el fondo. Ahora queremos que
todos actuemos con estricto apego a la legalidad.
Por eso han sido muy importantes las reformas que se han logrado en
estos meses.
Yo he mencionado, en otras ocasiones, que luego de una transformación
se elabora una Constitución, así lo registra la historia de nuestro
país. Se llevó a cabo el movimiento de Independencia. México se
convirtió en un país libre, soberano. Se terminó con 300 años de
dominación colonial y se aprobó la primera Constitución federal de 1924.
La segunda transformación fue el movimiento de Reforma y lo mismo, se
plasmaron esos ideales en la Constitución de 1857.
La tercera transformación que se ha registrado en nuestra historia,
como lo sabemos, fue la Revolución de 1910 y por eso se aprobó la
Constitución vigente en 1917.
Si nosotros hablamos de llevar a cabo la Cuarta Transformación de la
vida pública del país, correspondía plantear una nueva Constitución,
pero resolvimos mejor llevar a cabo profundas reformas a la ley
suprema, a la Constitución vigente. Optamos por eso, porque
consideramos que era posible, con el marco jurídico actual, hacer los
cambios y adaptar la legalidad a las nuevas circunstancias.
Por eso se han hecho reformas importantísimas que yo tengo que
agradecer el apoyo recibido de los legisladores, de diputados y de
senadores, de legisladores locales de todas las corrientes, de todos
los partidos.
Aprobamos modificaciones para combatir la corrupción, para desterrar
la corrupción, es increíble, pero la corrupción no era considerada
como una falta, como un delito grave. Cuando empezaron a hacer cambios
en otro sentido se quitó del Código Penal el que la corrupción se
considerara como delito grave, en 1994.
De ese entonces hasta ahora, si alguien cometía un acto de corrupción
o había hecho un acto de corrupción, podía salir bajo fianza. Por eso,
cuando había consigna -que esa era otra práctica del antiguo régimen-
de perjudicar a alguien, tenían que buscar que había lavado dinero,
por ejemplo, porque eso sí estaba considerado como delito grave, no la
corrupción.
Entonces, logramos este cambio muy importante.
Está también por resolverse, ya se aprobó en lo general en el Senado
el quitar el fuero. Esto también viene de tiempo atrás, por eso
significa una modificación importante al marco legal, en la
Constitución de 1824 se podía juzgar al presidente en funciones.
Ya en la Constitución, aun siendo un documento de avanzada la de 1857,
ya se establece que al presidente sólo se le puede juzgar por traición
a la patria, por delitos electorales y otros delitos, no por corrupción.
En la Constitución del 17 le quitan lo de delitos electorales graves,
porque, la verdad, se establece, se inicia un régimen presidencialista
y no había interés en establecer la democracia. La Revolución dio
frutos importantes en el terreno social, sin duda, en esta materia.
En el porfiriato no había día de descanso para el trabajador, se
trabajaban 16 horas diarias, no había prestaciones y con la Revolución
las cosas cambian en materia laboral, en lo agrario se devuelve la
tierra a los campesinos, pero en el terreno político no, en el terreno
democrático no se avanza.
Don Daniel Cosío Villegas decía que se había terminado con don
Porfirio, pero se había quedado doña Porfiria en lo democrático. Por
eso, en la Constitución del 17 se quita lo de delitos electorales para
juzgar al presidente y se queda sólo traición a la patria.
Ahora se modifica el 108 constitucional y ya se va a poder juzgar al
presidente en funciones por corrupción, por delitos electorales y por
otros delitos. Es un cambio muy importante.
Hemos contado también, para tener el marco legal y llevar a cabo la
transformación que necesita el país, con el apoyo de los legisladores
para crear la Guardia Nacional.
Esta es una reforma importantísima. La Constitución no permitía que el
Ejército, que la Marina, que las Fuerzas Armadas llevaran a cabo
labores de seguridad pública. Se podía estar asaltando a una persona
enfrente de un cuartel y no podían los militares participar y, dese
luego que nos importa mucho la defensa de la nación.
Nos importa mucho la seguridad nacional, la seguridad interior, pero
lo más importante de todo en nuestro tiempo en estas circunstancias es
la seguridad pública y no se tenían elementos para garantizar la
seguridad de los mexicanos.
Se había creado la Policía Federal que de manera efectiva cuenta con
10 mil elementos para todo el país, para que garantizaran la seguridad
pública de todo México.
Nada más para tener una idea, el gobierno contrataba a 50 mil policías
privados para cuidar sus instalaciones y tenía 10 mil elementos para
cuidar a los ciudadanos, al mismo tiempo que el Ejército tiene 220 mil
elementos, la Marina 65 mil elementos y no sólo es el número de
soldados, marinos, oficiales, son instalaciones, pero lo más
importante es el profesionalismo de la Marina, del Ejército, no
olvidar que el Ejército mexicano surge de un movimiento
revolucionario, surge para enfrentar el golpe de Estado, el cuartelazo
de Victoriano Huerta.
Es un Ejército distinto a otros ejércitos del mundo. Es un Ejército
surgido del pueblo. Los soldados son pueblo uniformado. Y es un
ejército leal al pueblo de México, a las instituciones. Y por eso fue
muy importante el que se reformara la Constitución para permitir que
el Ejército y la Marina ayuden en la tarea de garantizar la seguridad
pública.
Es un giro a estas instituciones que tienen que transformarse,
reconvertirse, cuidando el respeto a los derechos humanos, y la
aplicación moderada del uso de la fuerza. Pero es un proceso que vamos
a llevar a cabo, que ya se inició, y que estoy seguro que va a dar
buenos resultados, y vamos con esto, y sobre todo con la política de
bienestar, vamos a serenar al país, vamos a garantizar la paz y la
tranquilidad.
Otra reforma importantísima es la Reforma Laboral, lo que se publica
hoy en el Diario Oficial, y que ustedes ayudaron mucho, porque era una
demanda de los trabajadores desde hace mucho tiempo, el que se
garantizara la democracia sindical, el que los trabajadores puedan
elegir libremente a sus representantes. Voto directo, libre, secreto,
para elegir a los representantes.
Y el que el sector obrero haya apoyado esta iniciativa es muy
importante, es entender que se viven nuevos tiempos y que ya no se
puede poner vino nuevo en botellas viejas, que tenemos que entender
las nuevas circunstancias, y ustedes lo están haciendo.
Por eso es muy importante también decirles que nosotros vamos a actuar
con mucho respeto a la autonomía sindical, porque es de ida y vuelta,
no sólo es decirles a ustedes democratícense y el gobierno va a estar
dando indicaciones y va a tener injerencia en la vida interna de los
sindicatos o va a tener dirigentes favoritos. Ya no se va a actuar de
esa manera.
Libertad sindical, respeto a la autonomía de las organizaciones
sindicales. Ya no al tutelaje, los trabajadores no son menores de
edad. Si hay algo que ha caracterizado este momento histórico es el
cambio de mentalidad que se ha venido dando en todo el pueblo.
No es exagerado decir que estamos en el mejor momento de la historia
de México en cuanto a desarrollo de conciencia política, es cuando más
conciencia política ha habido en México, es algo ejemplar. Somos
vanguardia en este aspecto a nivel mundial.
Por eso debemos de tenernos confianza todos y tenerle confianza al
pueblo. A veces no les gusta a nuestros adversarios cuando digo que el
pueblo es sabio, que el pueblo tiene inteligencia y, sobre todo, y
ante todo un instinto certero, sabe bien lo que no conviene. Puede que
le cueste algún trabajo saber cómo hacer las cosas mejor, pero sabe
muy bien, está muy convencido el pueblo de México de lo que no hay que
hacer.
Entonces, tengamos confianza. Va a salir bien este proceso, este
cambio, esta transición.
Lo que aquí planteó Francisco Hernández Juárez es razonable, es
prudente, se acepta el que podamos dialogar, el que podamos ir juntos
al cambio, porque ya está la ley, pero hace falta la aplicación.
¿Cómo se va a llevar a cabo el cambio de las juntas de conciliación y
arbitraje a los tribunales?, ¿cómo va a constituirse este nuevo
organismo del Poder Judicial para llevar a cabo la justicia laboral?,
¿cómo vamos a crear el organismo de conciliación que hay que darle
mucha importancia para no saturar al Poder Judicial? Porque sí podemos
mediante el diálogo, la negociación, llegar a acuerdos entre los
factores de la producción.
Entonces, todo esto va a requerir de un proceso y lo tenemos que hacer
de manera conjunta. Nosotros estamos en la mejor disposición de que se
haga pronto, contamos con los recursos porque es una prioridad para
llevar a cabo este proceso.
Tengo la fortuna, la dicha de contar con un buen equipo. El mejor
gabinete que ha habido en la historia de México fue el gabinete de
Benito Juárez. Hombres así, se decía antes, cuando no había el
reconocimiento a la importancia tan destacada de las mujeres, pero se
decía ´hombres que parecían gigantes´. Ahora nosotros aspiramos a
tener un gabinete así, de mujeres y de hombres, gigantes y gigantas.
Tengo el apoyo de un equipo extraordinario que forma parte del
gabinete y de lo que se llama gabinete ampliado. Y me genera mucha
confianza el que esté de secretaria del Trabajo Luisa María Alcalde.
Ella me va a representar para llevar a cabo este diálogo, y las veces
que sea necesario, que se requiera intercambiar puntos de vista de
ustedes, dirigentes, con el presidente de la República, yo extiendo mi
mano franca a todos ustedes para dialogar.
Y muchas gracias. Muchas gracias de todo corazón que les hablé de las
reformas que se necesitaban para tener un marco legal distinto. Faltan
algunas, pero hemos contado, repito, de todos los sectores. Hemos
contado con el apoyo de los legisladores federales, locales, con el
apoyo de los gobernadores, con el sector empresarial y con el sector
obrero.
Y, como lo mencionaba también don Carlos Aceves, es muy importante la
unidad, la reconciliación, que en vez de estarnos confrontando,
peleándonos entre nosotros, pongamos por delante el interés general.
Él hablaba de la defensa de los intereses de los trabajadores, más que
estar pensando en los intereses personales o gremiales, por legítimos
que sean, siempre hay un interés superior.
Entonces, que vayamos todos juntos a lograr la transformación de
México, a eso les convoco, a eso les llamo, a que juntos transformemos
a nuestro querido México y que no se excluya a nadie, que no nos
confrontemos, que dialoguemos, más cuando se trata de un sector, de
una clase social, de la clase trabajadora, puede haber tendencias,
corrientes, pero hay un interés general.
A esta comida fueron invitados todos, algunos no vinieron, los
entendemos, porque cuando nosotros estábamos en la oposición a mí me
invitaban y yo no asistía. Siempre cuidábamos eso, hasta las fotos, no
se podía uno retratar con cualquier persona.
Ahora es, en el caso nuestro, pues distinto, nosotros representamos a
todo el pueblo.
Entonces, por eso comprendemos que no estén aquí todos, porque ellos
tienen sus posturas, además hoy es un día extraordinario para
protestar, es un día de lucha, de recordar cómo se fue avanzando con
tanto sacrificio en aquel entonces para lograr la jornada de ocho
horas, cómo se ha ido avanzando para mejorar el salario, para lograr
que haya prestaciones a los trabajadores.
Eso es lo que significa este día tan importante, memorable a nivel
mundial. Entonces, qué bien que haya esa actitud de oposición, que no
se caiga nunca en la sumisión, que siempre actuemos con plena, con
absoluta libertad.
Nosotros no vamos a cooptar a nadie. Nosotros lo que queremos es que
en el marco de la legalidad se avance, se mejoren las condiciones de
vida, las condiciones de trabajo y que salga adelante nuestro querido
México.
Tenemos muchas posibilidades, muchas ventajas para ubicar a nuestro
país como una potencia, pero con dimensión social. Podemos lograr y
esa esa es la apuesta, el progreso con justicia, porque progreso sin
justicia es retroceso.
Por eso nos da mucho gusto estar con ustedes. Vamos avanzando en este
año por ustedes y también por los empresarios.
Se logró el aumento salarial más importante en el caso del salario
mínimo, 16 por ciento. No se había logrado en 36 años. Hubo años en
este periodo neoliberal que ya pasó, que fue como una pesadilla en que
el aumento al salario era menor a la inflación, eso llevó a una
pérdida constante durante el periodo neoliberal del poder adquisitivo
del salario, y eso es lo que ya se detuvo, ya empieza la recuperación.
Claro, no lo podemos lograr de la noche a la mañana porque tenemos que
cuidar las fuentes de trabajo. Tenemos que cuidar a las empresas.
Tenemos que mantener equilibrios, pero que nunca más, nunca jamás se
vuelva a esa política salarial inhumana.
México fue en los años 70 el país con el mejor salario en toda América
Latina, y llegamos a estar en los últimos lugares en cuanto a salario
en el mundo. Los peores salarios del mundo se pagaban en el país.
Todavía estamos muy abajo.
Entonces, los empresarios mexicanos, que hay que reconocerlo,
entendieron esto, y se logró el acuerdo de iniciar ya la recuperación.
Hoy hablaba con Claudia y tiene que anunciar lo del aumento salarial
para los trabajadores del gobierno de la ciudad, son alrededor de 300
mil trabajadores.
Y me platicaba que tiene que cumplir lo que hemos planteado. Que el
aumento tiene que estar siempre por encima de la inflación. Esto es
muy importante.
¿Cuántos puntos?, eso es otro asunto. Pero cuando menos dos puntos
siempre por encima de la inflación para ir recuperando todo lo que se
perdió de poder adquisitivo en la noche oscura y de espanto del modelo
neoliberal.
Les puedo también decir con mucha seguridad que ya no nos van a dictar
la agenda desde el extranjero. Ya eso se terminó. Vamos a tener
nuestro plan de desarrollo propio, nada de recetas, nada de las
llamadas reformas estructurales. Vamos nosotros a resolver de acuerdo
a nuestra realidad como país libre y soberano que somos.
Muchas gracias, de todo corazón, por aceptar la invitación a convivir.
¡Y qué vivan los trabajadores de México!
¡Viva México!
¡Viva México!
¡Viva México!
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