Pregunta (P).- Presidente, ¿cómo está?
Respuesta (R).- Muy bien, muy buenas tardes.
P.- Oiga, hay una sensación de que la PGR se está usando no como un instrumento de justicia, sino de venganza, después de la difusión del video donde se ve a Ricardo Anaya entregando ese escrito a la SEIDO, si mal no recuerdo, ¿qué opinión tiene?
R.- Lo que el video muestra es que Ricardo Anaya mintió. Ricardo Anaya acudió a la Procuraduría General de la República y en la Procuraduría se le invitó de manera cortés a que declarara y en dos ocasiones no quiso declarar.
Después de haber visitado la Procuraduría, ésta informó a la ciudadanía que se le había invitado a Ricardo Anaya a declarar. Y Anaya dijo que eso no era cierto.
El video prueba que efectivamente se le invitó a declarar y prueba también que él no aceptó declarar, porque obviamente tiene mucho que esconder.
Aquí la historia es muy puntual: Ricardo Anaya es un dos caras, es un corrupto y es un mentiroso.
No ha podido explicar el origen de 54 millones de pesos que llegaron a su cuenta de banco.
No ha podido explicar cómo evolucionó su riqueza de manera ilegal, después de haber declarado en su 3de3 que no tenía bienes inmuebles más allá de una casa que le fue donada, que su ingreso mensual rondaba los 96 mil pesos en promedio al mes y ahora sabemos –por los medios de comunicación– que tuvo la posibilidad de comprar un terreno de 10 millones de pesos, que nunca declaró en su 3de3 y que hasta el momento no ha podido explicar con qué dinero lo compró.
Ese terreno de 10 millones de pesos lo compró cuando él era diputado federal. Tiene mucho que explicar de dónde obtuvo ese recurso para comprar ese terreno, Ricardo Anaya, de 10 millones de pesos.
Y después nos enteramos también que vendió ese terreno con una bodega en 54 millones de pesos. ¿Y quién se lo compra? Se lo compra una empresa fantasma.
Una empresa fantasma formada por dos empleados de la misma persona que originalmente se lo vendió. Y además, hicieron una triangulación de recursos por más de 10 países, incluyendo paraísos fiscales, para que se perdiera la ruta del dinero.
Ahora sabemos todos que precisamente esas dos personas que tramaron toda esta operación ilegal, Manuel Barreiro y Ricardo Anaya, contrataron a dos asesores que ya han dicho toda la verdad.
Y ha quedado comprobado que Ricardo Anaya y Manuel Barreiro encabezaron una operación de lavado de dinero, de triangulación de recursos y que efectivamente esos ilícitos se deben investigar y castigar.
P.- ¿Descarta que la PGR se esté usando como un instrumento, como lo decía el comunicado, que casi casi oficina de guerra sucia?
R.- Absolutamente, lo que ha sucedido es que el video acredita que Ricardo Anaya fue invitado a declarar en la Procuraduría General de la República y Ricardo Anaya dos veces declinó declarar ante la autoridad, porque obviamente tiene mucho que esconder.
P.- Oiga, ¿no fue un desacierto hacerlo público, la forma en como se hizo o sea que pareciera más bien como fuego amigo, que como lo están ocupando?
R.- Creo que el desacierto descansa en los actos ilícitos que Ricardo Anaya no ha podido aclarar, de cómo se enriqueció ilegítimamente. Ricardo Anaya declaró que tenía unos ingresos de 96 mil pesos al mes y después, sin haberlo declarado en su 3de3, nos hemos enterado por los medios de comunicación que cuando era diputado federal compró un terreno en Querétaro, de 10 millones de pesos.
¿Con qué dinero lo compró?, ¿cómo es que pudo hacerse de un terreno de 10 millones de pesos, cuando su ingreso era de 96 mil pesos al mes? Las cuentas simplemente no cuadran.
Después, ese terreno con una bodega fue vendido en 54 millones de pesos a una empresa fantasma, formada por dos prestanombres con un domicilio fiscal en un terreno baldío y utilizando la triangulación de recursos y el lavado de dinero por más de 10 países en el mundo.
Claramente algo huele muy mal. Ricardo Anaya no ha podido justificar el origen del dinero, trató de esconder la ruta de 54 millones de pesos y la Procuraduría lo cachó con las manos en la masa.
Gracias.

