News

CONSUMO DE DROGAS EN MÉXICO, DEBE ANALIZARSE BAJO UNA ÓPTICA DISTINTA; SE TRATA DE REGULAR, SOSTIENE OLGA SÁNCHEZ CORDERO   

Ciudad de México, 8 de abril de 2019

  • Sólo con un enfoque de salud pública que reconozca la realidad del país, permitirá atender el problema de forma eficaz, subraya la Secretaria de Gobernación
  • Participa en el Foro “Hacia una Política de regulación de la Cannabis”, realizado en el Senado de la República

México necesita urgentemente reformar su manera de abordar el uso y consumo de drogas, aseguró en el Senado de la República, la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, quien dejó claro que este tema no se trata de despenalización o legalización, sino de regulación bajo un enfoque de salud pública, que reconozca la realidad del país.

Al participar en el Foro “Hacia una Política de regulación de la Cannabis”, la Secretaria de Gobernación sostuvo que el incremento en el consumo del cannabis obliga a analizar un enfoque diferente, precisamente porque el objetivo no puede ser erradicar el consumo de una sustancia con tal prevalencia en la sociedad.

Mencionó que en el país, la encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2016-2017 reflejó un incremento del 10.3 por ciento en el consumo global de drogas. En particular, el cannabis mostró un alza en su consumo de 6 al 8.6 por ciento. Esta cifra –especificó— representa a las  personas que lo han probado alguna vez en su vida.

“El tema del cannabis –subrayó— debe de analizarse desde la óptica de salud pública, que establezca el derecho a la autodeterminación y a la salud del consumidor como ejes rectores. Sólo con un enfoque de salud pública, que reconozca la realidad de nuestro país podremos atender el problema de forma eficaz”.

En presencia del Secretario de Salud, Jorge Alcocer Varela, la encargada de la política interior del país indicó que el mayor reto al que se enfrenta el modelo de regulación es equilibrar el enfoque de salud pública que atañe al consumo de este tipo de sustancias, con los intereses derivados con su comercialización.

Por un lado –apuntó— se deberán minimizar riesgos y daños relacionados con el consumo del cannabis y por el otro, se deberán normar los intereses del mercado que buscan incentivar su uso, sin importar el fin, con tal de obtener mayores ganancias.

Durante el foro convocado por la Comisión de Salud del Senado de la República, la Secretaria Olga Sánchez Cordero insistió que con el objeto de emitir una norma que equilibre los retos antes señalados, “la regulación –que no despenalización, que no legalización, la regulación— que emita este Honorable Congreso de la Unión, deberá considerar las lecciones aprendidas de los Estados que han legislado en favor del uso del cannabis, apostando por el control y la minimización de los riesgos asociados al consumo de esta sustancia”.

En este sentido, precisó que la regulación que emita el H. Congreso de la Unión no puede limitarse solamente a modificar la Ley General de Salud y el Código Penal Federal con el objeto de despenalizar el consumo del cannabis, sino que ésta deberá estar en línea con la práctica internacional y regular toda la cadena. “Esto es –dijo— desde la siembra del cannabis, las etapas previas al consumo y las medidas para mitigar las derivadas del mismo, ya sea para usos lúdicos, terapéuticos, medicinales y científicos”.

Acompañada del presidente de dicha comisión, Miguel Ángel Navarro Quintero, la Secretaria de Gobernación señaló que la política prohibicionista que se ha seguido en los últimos años ha incrementado la violencia en el país y ha traído la criminalización de un sector de la población por llevar a cabo actividades relacionadas al uso de drogas, incluidas aquellas de bajo impacto, como el cannabis. Sobre todo, esta estrategia ha fallado en proteger la salud, la seguridad y el respeto a los derechos humanos de los consumidores.

“La iniciativa que presentamos –recordó— tiene dos ejes fundamentales, el primero es de justicia social, es decir, las poblaciones que fueron tradicionalmente criminalizadas por producir o comercializar el cannabis están siendo contempladas en esta ley. Están autorizadas para su producción las sociedades cooperativas, principalmente de campesinos”.

Igualmente, explicó que esta iniciativa contiene un capítulo que no tienen algunos otros países, “este capítulo de derechos humanos es uno muy importante, está por ejemplo la perspectiva de género, adicionalmente a este tema de justicia social. No es lo mismo –dijo— que una mujer tenga la posibilidad de adquirir la droga para su consumo personal, que los hombres, siempre habrá una diferencia y una estigmatización en razón de género; lo mismo las campesinas, sobre todo aquellas denominadas en la jerga del narcotráfico, como ‘mulas’”.

Destacó que otro rubro dentro de dicha iniciativa, es el pluriculturalismo, toda vez que el país en sus orígenes y cultura ancestral tiene mucho de estas sustancias psicotrópicas. “Así entonces toma esta iniciativa, diversas perspectivas en materia de derechos humanos y también la creación de este instituto que regulará la utilización, la comercialización, la producción del cannabis”.

Reconoció que a esta iniciativa y otras que han sido presentadas les falta hacer hincapié en la prevención y abundar en el aspecto de quiénes y cómo podrán comercializarla. Y que el mercado ilegal –incluido la venta a menores— tendría que ser penalizado para quienes estén fuera de este marco regulatorio.

Estuvieron presentes las y los senadores Julio Menchaca Salazar, presidente de la Comisión de Justicia; Ana Lilia Rivera Rivera, presidenta de la Comisión de Estudios Legislativos Segunda; Jesusa Rodríguez Ramírez, integrante de la Comisión de Salud y Lilia Margarita Valdez Martínez.

Asimismo, asistieron legisladoras y legisladores de las comisiones de Salud, de Justicia y de Puntos Constitucionales, entre otros.

Ciudad de México, 08 de abril de 2019

SECRETARIA DE GOBERNACIÓN, OLGA SÁNCHEZ CORDERO, EN EL FORO “HACIA UNA POLITICA DE LA REGULACIÓN DE LA CANNABIS”, EN EL SENADO DE LA REPÚBLICA.

Buenos días, a todas, a todos ustedes.

Sr. Senador Miguel Ángel Navarro Quintero, gracias por la invitación; a los integrantes miembros; Dr. Jorge Alcocer, Secretario de Salud, muchas gracias por su asistencia, a la señora Senadora, a Don Julio Menchaca, a mi suplente, gracias por estar aquí Jesusa y un saludo a todos lo que nos acompañan.

México necesita urgentemente reformar su manera de abordar el uso y consumo de las drogas, la política prohibicionista que se ha seguido en los últimos años, sin duda, ha incrementado la violencia en nuestro país y ha traído la criminalización de un sector de la población por llevar a cabo actividades relacionadas al uso de drogas, incluidas aquellas de bajo impacto, como es el caso el cannabis. Sobre todo, esta estrategia ha fallado en proteger la salud, la seguridad y el respeto a los derechos humanos, de los consumidores.

Lejos de inhibir el problema, se ha registrado un incremento en la actividad de las organizaciones criminales derivada del incremento en el consumo internacional y nacional del cannabis y de otras drogas.

Todos los días que nos reunimos en las reuniones de seguridad con el señor Presidente antes de las 6 de la mañana, nos dan cuenta, precisamente del tema del mercado ilícito que enfrentamos día a día en nuestro país en relación al cannabis.

Conforme al Informe Mundial sobre Drogas 2017, el cannabis es la droga más consumida en el mundo. Según este reporte, 192 millones de personas entre 15 y 64 años manifestaron haberlo consumido en el último año.

Según datos de la ONU, 13.8 millones de jóvenes entre los 15 y 16 años han probado por lo menos una vez el cannabis, esto quiere decir que por lo menos el 5.6 por ciento de los jóvenes entre 15 y 16 años ha consumido alguna vez.

En nuestro país, la encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2016-2017 reflejó un incremento del 10.3 por ciento en el consumo global de drogas. En particular, el cannabis mostró un alza en su consumo de 6 al 8.6 por ciento. Esta cifra representa a las  personas que lo han probado alguna vez en su vida.

El incremento en el consumo del cannabis nos obliga a analizar un enfoque diferente, precisamente porque el objetivo no puede ser erradicar el consumo de una sustancia con tal prevalencia en la sociedad. Por ello, el tema del cannabis debe de analizarse desde la óptica de salud pública, que establezca el derecho a la autodeterminación y a la salud del consumidor como ejes rectores. Sólo con un enfoque de salud pública, que reconozca la realidad de nuestro país podremos atender el problema de forma eficaz.

A la fecha existen diversas iniciativas presentadas tanto en Cámara de Diputados, como en el Senado de la República, que proponen medidas para permitir el uso del cannabis con fines médicos y lúdicos. Cada iniciativa plantea soluciones distintas al consumo ilegal de esta sustancia, lo cual, los datos demuestran que es una realidad en nuestro país.

El mayor reto al que se enfrenta el modelo de regulación es equilibrar el enfoque de salud pública que atañe al consumo de este tipo de sustancias, con los intereses derivados con su comercialización. Por un lado, se deberán minimizar riesgos y daños relacionados con el consumo del cannabis y por el otro se deberán normar los intereses del mercado que buscan incentivar su uso, sin importar el fin, con tal de obtener mayores ganancias.

Aquí están estos dos puntos importantes de reflexionar.

Por un lado los intereses del mercado que buscan incentivar su uso y por otro lado, se deberá minimizar los riesgos relacionados con el consumo del cannabis.

Con el objeto de emitir una norma que equilibre los retos antes señalados, la regulación, que no despenalización, la regulación que emita este Honorable Congreso de la Unión deberá considerar las lecciones aprendidas de los Estados que han legislado en favor del uso del cannabis, apostando por el control y la minimización de los riesgos asociados al consumo de esta sustancia.

Para ello, se destaca que sólo dos países, Uruguay y Canadá, cuentan con una legislación que permite el consumo legal de cannabis para uso no medicinal. Adicionalmente, en Estados Unidos, existen ocho Estados de la Unión Americana cuya legislación local permite el consumo legal del cannabis. Otros países como Holanda, consideran la posesión de hasta cierto gramaje y el consumo del cannabis una falta que no será perseguida si se cumplen con las condiciones previstas en la ley.

En el año 2013, Uruguay fue el primer país en legalizar el consumo de cannabis para usos distintos al medicinal. La Ley establece que el Estado asumirá el control y la regulación de las actividades de importación, exportación, plantación, cultivo, cosecha, producción, adquisición, almacenamiento, comercialización y distribución de cannabis y sus derivados.

Asimismo, se establecen reglas específicas para su distribución y consumo, donde se establece que deberá existir un registro de consumidores, y que sólo podrán consumir este producto aquellos ciudadanos o residentes del país, mayores de 18 años. La adquisición del cannabis podrá realizarse por quienes cuenten con registro previo y podrán adquirirlo en:

Farmacias autorizadas (hasta 10 gramos por semana), con una tenencia máxima de 40 gramos;

Del mismo modo están permitidas hasta seis plantas y un máximo de 480 gramos por cosecha al año,

Se podrá cultivar en clubes con membresía.

Por otra parte, la legislación uruguaya estipula la regulación de permisos a empresas privadas para cultivo de marihuana psicoactiva orientado al uso medicinal o recreativo, y cultivo con fines de investigación.

Después me voy a referir a la iniciativa que presentamos en el Senado de la República, antes de que yo solicitara la licencia correspondiente, en relación concretamente a la regulación de permisos a empresas privadas

En noviembre de 2016, se aprobó la legalización del uso del cannabis con fines distintos al uso medicinal, en ocho Estados de la Unión Americana. Dichas entidades representan casi el 20 por ciento de la población total del país.

Entre los estados cuya legislación permite el uso del cannabis con fines tanto medicinales como lúdicos se encuentra California, en donde se permite el autocultivo de hasta 6 plantas de marihuana para uso personal.

Asimismo, la legislación permite la comercialización, distribución y producción de cannabis para consumo adulto en establecimientos previamente autorizados por dicho estado mediante la emisión de las respectivas licencias.

El consumo de cannabis con fines medicinales se encuentra permitido para pacientes de cualquier edad, siempre y cuando, cuenten con receta médica.

El caso más reciente de regulación es el de Canadá, país que en octubre de 2017 se convirtió en el segundo Estado en emitir una regulación que permita el consumo legal del cannabis para uso no medicinal.

Quiero también manifestarles que en la etapa de transición estuvimos en Canadá y gran parte del tiempo que permanecimos ahí y en relación con las autoridades de Canadá, nos hicieron una exposición sumamente rigurosa y amplia de como ellos regularon este consumo legal de cannabis para uso no medicinal.

Canadá estableció un marco jurídico para control, distribución, venta y posesión a los largo de su país con tres objetivos principales:

Uno, proteger la salud y la seguridad pública al permitir a adultos acceder legalmente al cannabis y sus derivados.

Dos, evitar el consumo de esta sustancia en jóvenes.

Y tres, evitar que las ganancias derivadas de su distribución y comercialización se quedarán en manos de criminales, con el fin de disminuir el mercado negro.

Quiero hacer también hincapié que el mercado negro en Canadá está penalizado y criminalizado si no está dentro del marco regulatorio de Canadá.

Adicionalmente, se establecieron parámetros de calidad  y seguridad en aras de proteger la salud de los consumidores. Asimismo, se establece la obligación del Estado de llevar a cabo acciones para educar a la población respecto de los riesgos y consecuencias del uso del cannabis.

Así entonces tienen una campaña muy importante de prevención en la cual se manifiestan y se hacen patentes los riesgos y las consecuencias del uso de cannabis.

Conforme a la legislación emitida, distribución y consumo del cannabis en este país, se podrá llevar a cabo. Según la iniciativa que presentamos, a través de la adquisición en establecimientos autorizados.

Asimismo, hemos presentado una iniciativa en la que se podrá llevar a cabo la siembra para autoconsumo. Así mismo establecimos los límites para la siembra, como, las reglas también para la venta al público en los establecimientos autorizados a través de la creación de un instituto que estará sectorizado en la Secretaría de Salud.

En este sentido, la regulación que emita el Honorable Congreso de la Unión no puede limitarse, solamente, a modificar la Ley General de Salud y el Código Penal Federal con el objeto de despenalizar el consumo del cannabis.

Ésta deberá estar en línea con la práctica internacional y regular toda la cadena, esto es, desde la siembra del cannabis, las etapas previas al consumo y las medidas para mitigar las derivadas del mismo, ya sea para usos lúdicos, terapéuticos, medicinales o científicos.

Finalmente, no omito mencionar, que la jurisprudencia de la Suprema Corte derivada de las sentencias de amparo en revisión, invitan al análisis de éste tema con mayor celeridad. Por ello, es fundamental incorporar en las discusiones en relación con este tema, las lecciones aprendidas respecto del control y la minimización de los riesgos asociados al consumo del cannabis, con una perspectiva de salud pública y respeto irrestricto a los derechos humanos.

Quiero también compartir con ustedes que la iniciativa que presentamos tienen dos ejes fundamentales:

El primer eje es de justicia Social, es decir, las poblaciones que fueron tradicionalmente criminalizadas por producir o comercializar la cannabis están siendo contempladas en esta ley.

Tiene un enfoque de justicia social, están autorizadas para su producción las sociedades cooperativas, principalmente de campesinos que tradicionalmente, insisto, han  sido criminalizadas por la producción de la droga.

Esta iniciativa tiene un capitulo que hasta donde yo he leído y escuchado, no lo tiene algunos otros países, este capítulo de derechos humanos es un capitulo muy importante dentro de la iniciativa.

Está por ejemplo la perspectiva de género, adicionalmente a este tema de justicia social, va a preguntar o porque se encuentra dentro del capítulo de derechos humanos la perspectiva de género, es que no es lo mismo. Fíjense ustedes, que una mujer tenga la posibilidad de adquirir la droga para uso personal que un hombre, siempre habrá una diferencia y una estigmatización en razón de género.

Lo mismo las campesinas, sobre todo aquellas mujeres campesinas denominadas, digámoslo, en la jerga del narcotráfico, como mulas que transportaban en sus mochilas la droga. Ahí hay un tema de discriminación por razón de género y también un tema de discriminación por razón de ser indígenas.

Adicionalmente también tenemos otros derechos fundamentales que están dentro de esta iniciativa, por ejemplo el pluriculturalismo, es decir, nuestro país en sus orígenes y en su cultura ancestral tiene mucho de esta sustancia psicotrópicas, como puede ser el peyote o la misma marihuana que es originaria de nuestro país.

Así entonces esta iniciativa toma diversas perspectivas en materia de derechos humanos y también la creación de este instituto que regulara la utilización, la comercialización y la producción del cannabis.

Pero sin duda alguna, a esta iniciativa presentada junto con otras iniciativas que han sido presentadas en la Cámara de Diputados y en la Cámara de Senadores, todavía le faltan  algunos temas. Por ejemplo, le falta un tema de prevención, hacer más hincapié en la prevención; le falta un tanto más el aspecto de la comercialización, quiénes y cómo van a comercializarla.

Y otro tema muy importante, si se penaliza, inclusive con penas privativas de la libertad penalmente la venta a menores de edad. Sin embrago, no está establecida en esta iniciativa, tampoco, y hay que caminar sobre esto, que el mercado ilegal y no autorizado de cannabis tendía que ser también penalizado para criminalizar quien esté fuera de este marco regulatorio.

Creo que todavía a esta iniciativa le hacen falta estos aspectos de prevención y de regulación sobre todo en temas que acabo yo de comentar.

Por demás ahí están las iniciativas, y hasta donde tengo conocimiento, también la más reciente sentencia de la Suprema Corte de Justicia está realmente obligando a una decisión del Congreso para regular esta materia.

Muchas gracias.

Advertisements

0 comments on “CONSUMO DE DROGAS EN MÉXICO, DEBE ANALIZARSE BAJO UNA ÓPTICA DISTINTA; SE TRATA DE REGULAR, SOSTIENE OLGA SÁNCHEZ CORDERO   

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

%d bloggers like this: