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Mensaje de José Antonio Meade durante la 26 Reunión Plenaria de Consejeros Consultivos Citibanamex

Ciudad de México, 27 de abril de 2018  

Muchas gracias Leonardo, muchas gracias a todos.

Me da mucho gusto acompañarlos de nuevo, nos hemos visto en muchas ocasiones, en muchos foros, desde muy diferentes trincheras. Pero ésta, sin duda, es una ocasión especial.

Y lo es por dos razones: es la primera vez que nos vemos y que platicamos formalmente yo, buscando en este caso la Presidencia de la República; y, para mí igualmente importante, es la  primera vez que a este foro, después de muchos años de venir, me acompaña Juana, mi esposa, y se lo agradezco.

Yo quisiera tratar de reflejar lo que en esta elección está en juego, porque hemos hablado de muchas cosas y vamos a hablar de muchas cosas más. Hemos tenido debates ya sobre seguridad, corrupción, pobreza, vamos a hablar en siguiente debates sobre migración, sobre política exterior, vamos a poner y vamos reflexionar sobre muchos temas que son muy importantes para el país.

Pero a mi juicio en esta elección lo más importante es solamente uno, lo que está en juego en esta elección es la confianza, la confianza que hay sobre el país y sobre su conducción, y sobre eso quisiera elaborar.

Hay muchos más puntos en la agenda, que también voy a mencionar, pero a mi juicio lo toral, lo que en esta elección se define, es eso, es rumbo y es confianza. Y la confianza importa.

México ha enfrentado, y ustedes han vivido en ese proceso muchas crisis, crisis muy importantes.

Hemos enfrentado la crisis de 82-83, que se distinguió por un choque petrolero muy relevante, un entorno internacional adverso, y que se reflejó en las variables en México como una caída muy importante en nuestro crecimiento y como una caída muy importante en nuestro empleo.

Y fue una crisis de la que nos tomó salir casi una generación, fue una crisis relevante, profunda y costosa.

En el 2000-2002 de nuevo enfrentamos un entorno adverso, la entrada de China a la Organización Mundial de Comercio implicó para México un reto y se juntó de nuevo con un choque petrolero, cayó el peso del petróleo 31 por ciento, de nuevo en un entorno global complicado, de nuevo para México un costo en crecimiento que no se reflejó en una caída tan pronunciada, pero que también implicó un reto importante en ese sector.

La crisis de 2008-2009, de nuevo un choque petrolero. En ese contexto sí, una caída en la producción industrial de Estados Unidos del tamaño, literalmente, del mundo, un golpe muy importante al crecimiento en México y una caída muy relevante del empleo formal.

¿Qué pasó en el 2104 y 2016? Y aquí lo platicamos, estuvimos aquí hace un año, hablando sobre ese tema y sobre la importancia de la confianza.

El choque petrolero que enfrentamos entre 14 y 16 es el  más grande que hemos tenido en nuestra historia, cayo 71 por ciento el precio del petróleo en un lapso muy breve. Y se dio, además, en un contexto en donde nuestra plataforma petrolera, era una plataforma petrolera que había caído en más de un millón de barriles, respecto de lo que teníamos un año antes.

De nuevo, un entorno internacional complicado.

Lo que llama la atención de esos cuatro episodios es lo que no pasó en México, en el 14 y en el 16, frente a la caída en el precio del petróleo.

Y frente a la caída en la producción industrial en Estados Unidos, México creció, creció por arriba de lo que se esperaba y generó, además, condiciones en donde a través del esfuerzo de ustedes, de su participación y de su inversión se siguió generando empleo formal.

¿Qué hace que ese episodio haya sido diferente a los demás? Que se tenía confianza en México, que se pudo anclar la confianza en México.

Hace un año, literalmente, México enfrentó su peor crisis de confianza desde 1995.

Nuestro tipo de cambio real en febrero, era el más depreciado desde enero del 95. El choque de confianza nos venía de fuera, tenía que ver un cambio en la administración en Estados Unidos.

Y para México fue muy difícil recuperar esa confianza, para México fue difícil preservar su buen nombre, su buen crédito, su buen acceso y la capacidad de seguir atrayendo inversión.

Y se hizo sobre la base de cumplir la trayectoria que habíamos comprometido desde el principio de año, se hizo sobre la base de tomar decisiones difíciles y complicadas, pero que permitieron que se sintiera, que se supiera, que en México había capacidad de conducción.

Reflejada en dos variables: planteamos, primero, una trayectoria de balance primario, esto es la diferencia entre los ingresos y nuestro gasto, y planteamos que dejaríamos de pedir prestado para pedir los intereses. Y dijimos, además, que iba a bajar la deuda, las dos cosas se cumplieron como ahí se ve.

Ahí está el balance primario. Nos comparamos con los países del G20 emergentes, con los países latinoamericanos y se ve que México recupera espacio fiscal, y cumple la trayectoria que había comprometido

Y lo mismo es cierto en materia de deuda. Ahí también se ven los países emergentes del G20, los países latinoamericanos y se ve como México vuelve a recuperar espacio fiscal y cumple lo que había comprometido frente a los mercados.

Frente a ese tono difícil, ¿qué se logra el año pasado? El año pasado, y hoy me siento contento estar frente a ustedes, aquí dijimos que se iba a lograr.

El panorama se veía complicado y difícil, y nosotros planteamos que iba a haber un superávit y se logró; planteamos que iba a haber crecimiento, y superó las expectativas; planteamos que iba a bajar la deuda, y se dio la reducción más importante en una década; comprometimos que se preservaría la calificación de México, dos calificadoras, el año pasado y una está, ratificaron de suerte tal, que hoy México tiene su mejor nivel crediticio habiéndose puesto en riesgo el año pasado.

Ahí se ve la evolución de la deuda hacia adelante y pone de relieve, de nuevo, lo que está en juego, con dos visiones de país distinta: la que nosotros comprometemos y reflejamos, y la alternativa.

Una alternativa que tiene, me platicaron que Andrés Manuel dijo que no se iba a financiar ni con más deuda, que no se iba a financiar con más impuestos, entonces, ahí nosotros pusimos cuál sería la evolución de la deuda con su programa, comparado con el nuestro.

Si no se financia con deuda, eso podría entenderse como los compromisos de campaña que no tienen fuente de financiamiento.

Y la diferencia es abismal. La diferencia entre la trayectoria de uno y otro, implica la diferencia entre un país que preserva confianza y rumbo, y un país que lo pone en juego.

Es un tema importante que es lo demás que está en la agenda, que es igualmente relevante. Ahí se ve el mundo en 1910, un mundo con poca salud, poco ingreso, y se ve cómo vamos evolucionando.

Y nos ayuda a ver la evolución, la Primera Guerra Mundial, la crisis del 29, la Segunda Guerra Mundial, cómo el mundo empieza a desarrollarse en la dirección de más salud y de más ingreso, la transformación profunda de China y la India, la crisis de 82 en México, y el tiempo que nos toma recuperarnos, la crisis del 94, la recesión del 2000, la crisis del 2008. Y nos ilustra los demás temas que están en la agenda.

Esta elección implica que trabajemos y comprometamos esfuerzos por la educación, porque se ve que mientras mejor es la educación, mayor la salud y el ingreso; que comprometamos esfuerzos en materia de profundizar la atención en la cobertura de salud, porque mientras más cobertura de salud, más ingreso y más esperanza de vida.

Claramente se ve que hay una agenda importante en desigualdad. Los países que tienen mayor desigualdad tienen menos salud y menos ingresos, los países que generan mejores condiciones de acceso, mejoran de manera importante.

Parte importante de la agenda tiene que ver la inclusión de las mujeres con igual espacio de oportunidad y de protección de derechos. Un tema, que según se ve en el auditorio, tenemos todavía mucho que hacer y mucho que avanzar.

Debiéramos de esperar que, en subsecuentes reuniones del Consejo, tengamos un espacio igualmente igualitario, de un espacio en donde somos como país paritarios y yo creo que ese sería para el país un avance muy importante.

Sin duda, mientras más fácil hacer negocios, más desarrollo; mientras más seguridad, más desarrollo; mientras mayor la calidad del Estado de Derecho, más desarrollo. Todo eso es relevante en la agenda hacia adelante, pero para que todo eso pueda darse, necesitamos confianza.

Y esa es la lección que aprendimos el año pasado. La lección que aprendimos el año pasado, primero es: los fundamentales son importantes. México los tenía y por eso se recuperó en el país.

La segunda lección del año pasado es que, en un marco de mucha incertidumbre en México, tiene que preservar sus fundamentales, tiene que seguir cuidando la confianza en el país.

Y la tercera lección, y para mí muy importante el día de hoy: si los fundamentales están bien, los números llegan. Y en el caso de mi candidatura, los fundamentales están bien, hay perfil y hay propuesta y, en consecuencia, yo tengo confianza de que los números van a llegar.

La última, y con eso termino, esta es la lección a mi juicio de los últimos 20 años. La lección de los últimos 20 años es que, lo que está en juego en esta elección, es la confianza.

A mí me la tuvieron dos veces. Me encargaron la transición entre dos administraciones y salió bien, me encargaron la conducción de la economía en el año más difícil de los últimos 20, y salió bien.

Yo estoy cierto que habrán de volverme a tener la confianza, y que volverá a salir bien.

Muchas gracias.

ooOOoo

Versión Estenográfica

Ciudad de México, 27 de abril de 2018 

 

Entrevista a José Antonio Meade al término de su participación en la 26 Reunión Plenaria de Consejeros Consultivos Citibanamex

José Antonio Meade: Muy buenos días y muchas gracias por acompañarme.

Hoy fue un día importante, interesante, convocados a platicar frente a los Consejos Regionales de Banamex que integran un grupo empresarial muy importante y muy representativo de hombres y mujeres de negocios. Y oportunidad de hablar sobre lo que yo creo que está en juego en esta elección.

Yo creo que más allá de cualquier otra cosa, lo que está en juego en la elección es la confianza.

Hace un año estuvimos aquí en este foro en un contexto muy difícil para la economía del país, un contexto en donde México enfrentaba su peor crisis de confianza en 25 años, y en ese momento se fue construyendo una estrategia que permitió que se recuperara la confianza en México.

Y todas las metas que se habían puesto en duda se alcanzaron: México creció más de lo que los analistas pensaban, México mejoró su calificación cuando se pensaba que estaba en riesgo, México bajó, por primera vez en una década, su nivel de deuda, México generó un superávit primario importante. Eso quiere decir que los fundamentales cuentan, que son importantes, que hay que conservarlos.

Y eso es, lo que de fondo, ahora vamos a elegir el primero de julio, a quién le tenemos confianza para que guíe, para que trabaje, para que le dé rumbo y destino a un país que ha construido por muchas años credibilidad y confianza para que se pueda invertir y generar empleo.

Me parece que ese mensaje de que eso es lo que está en juego, fue un mensaje que fue bien comprendido, es un mensaje, a mi juicio, relevante, porque efectivamente, en lo que estamos trabajando y lo que estamos definiendo y las propuestas que estamos haciendo, todas abonan en darle al país un rumbo y un rumbo cierto.

Pregunta: Doctor, ¿cómo está? Muy buenas tardes. Usted como pocas gentes conoce la economía de este país, acaba de hablar precisamente con los banqueros. ¿Percibe usted que ellos tienen alguna incertidumbre en cuanto al proceso electoral?

Sobre todo, específicamente en cuanto a que las encuestas van dando en primer lugar al señor López Obrador. Esa sería una.

Acabamos de hablar con el señor López Obrador que salió, él nos decía que iba a pedir que se le investigara a usted, al señor Anaya y al señor Videgaray en una red de “moches”.

Y la tercera y última. Se fue diciendo que “este arroz ya se coció”, él dijo que ya no había forma de alcanzarlo.

José Antonio Meade: Yo creo que cuando uno piensa que “el arroz ya se coció”, corre el riesgo de que el arroz se le queme, y yo creo que eso nunca conviene en una elección.

Decía mi abuelo, y decía con sabiduría, que no hay nada tan poco inteligente como la soberbia, decía que la soberbia nunca es inteligente. Y cuando menos inteligente es, es cuando está uno en un proceso electoral.

Yo quisiera señalar, a mí me tocaron dos presupuestos, el del 2012 y el del 2017 para el 2018. En ninguno de los dos presupuestos había un fondo que se le etiquetara a los legisladores. No lo hubo en el 2018, 17 para 18, no lo hubo en el 2012.

Y yo vuelvo a insistir en algo elemental, que he insistido siempre y que voy a seguir insistiendo: que presenten su 7 de 7. Es un ejercicio sencillo, no es complicado. Lo único que tienen que hacer es acreditar que lo que dijeron en la 3 de 3 es cierto.

La única razón por la que Andrés no lo hace es porque es falso, es porque es mentira, es porque no tiene manera de acreditar que su 3 de 3, la revelación que hizo de su patrimonio al país, es verdadera.

Y lo hemos visto acreditado de manera contundente en el primer chequeo, solamente con revisar el Registro Público de la Propiedad de la ciudad.

Si hiciéramos una revisión mucho más amplia, que es lo que se hizo en mi caso, en mi caso se revisaron los registros públicos de la propiedad del país.

En mi caso se revisó y se acreditó que no soy socio, representante legal, que no facturo, que no tengo ningún otro ingreso que no se explique por mi salario. Pues que haga lo mismo, y con eso tendríamos confianza de cuál es su patrimonio.

Por lo tanto, ni ese arroz se ha cocido ni hay manera de que él distraiga la atención con ningún otro tema, que no sea presentar con transparencia de qué vive él, de qué vive su familia y cómo ha manejado a su patrimonio personal confundiéndole con el de su partido político.

Pregunta: Hola, qué tal. Buen día. Doctor, ¿a qué atribuye usted esta preocupación que manifestaron anoche integrantes de Banamex? Sus anfitriones de hoy. Manifestaron una preocupación  por las posibilidades legales de sustitución o declinación de candidatos.

¿A qué lo atribuye usted? Y pues, obviamente si se siente aludido por estos comentarios. Gracias.

José Antonio Meade: No me siento aludido y no conozco ni el contexto ni la forma.

Yo vuelvo a decir lo que he dicho muchas veces: yo en esta contienda no voy por el segundo lugar, voy para ganar.

Pregunta: Sí, Nada más para precisar. El consejero presidente del INE fue el que informó a la prensa de estos comentarios.

José Antonio Meade: Por eso, yo creo que habría que preguntarle a él y a los empresarios.

Pregunta: Sí, nada más comentarle que ellos dicen que una de las preocupaciones atendibles fue sobre las posibilidades legales de declinación.

Ya no lo dicen, digamos, en las columnas políticas o algún articulista por ahí, ya ese tema está en estos círculos. ¿Qué opina usted de esto?

José Antonio Meade: Yo opino que en esta contienda estamos, como he insistido, no para declinar, sino para ganar. Seguimos en ese empeño, seguimos en esa convicción y así habremos de seguir hasta el primero de julio.

Pregunta: Oiga, yo quiero preguntarle, ¿a diferencia de los otros candidatos, qué mensaje le dio usted a los banqueros para darles la confianza sobre todo el proceso de transición y de la economía en el otro sexenio?

Y también, preguntarle, ¿cuál es la opinión que tiene sobre el spot de Mexicanos Unidos, acerca de los niños que personifican a los candidatos y que, bueno, están pidiendo que se apoye la Reforma Educativa?

José Antonio Meade: Mira, respecto de la primera, lo que nosotros hemos planteado es un programa económico congruente.

Es un programa económico que nos va a permitir trabajar en la agenda de pobreza, que nos va a permitir trabajar en la agenda de seguridad, que nos va a permitir que desarrollemos estrategias en salud y en educación.

Y que lo hagamos todo preservando la confianza que hoy se tiene en la economía mexicana, una confianza que se ha construido por lustros, una confianza que se ha consolidado y que se ha puesto a prueba y que se ha encontrado que tiene fundamentos robustos.

Para que todo funcione en la economía mexicana se necesita estabilidad; para que funcione la economía mexicana se necesita confianza; para que nuestra agenda en materia de salud, de educación, de crecimiento, de combate a la corrupción, de seguridad tenga éxito, la primera premisa es que tengamos confianza.

Y en esta elección el que mayor la genera, el que mejor la acredita, el que no solamente la predica en su plataforma electoral, sino que la ha aplicado, en las dos veces que fue secretario de Hacienda, soy yo.

Y ese fue el centro de una presentación orientada a poner sobre la mesa que en esta elección lo que nos estamos jugando, es la confianza en el país.

Pregunta: ¿El spot?

José Antonio Meade: Hice un tuit en la mañana al respecto

Pues bienvenidas todas las voces que sientan que en esta elección hay temas que están en juego, yo así lo creo, y yo hoy hago un llamado para que todas las voces que sientan que mucho de lo que se ha trabajado está en juego, lo pongan de relieve y hablen con toda claridad.

Me parece que eso beneficia a nuestro ejercicio democrático.

Gracias.

ooOOoo

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